Casa G493: Austeridad y Mesura

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La Casa G493 fue una de las quince obras seleccionadas para el Panorama de Obras de la BIAU 2014, una vivienda unifamiliar de uso temporario ubicado en un típico lote de barrio cerrado en la localidad de Funes, provincia de Santa Fe, Argentina.

El proyecto de la arquitecta Ana Lina Klotzman se desarrolla sobre una planta de base casi cuadrada, de 17 por 17 metros, con un movimiento en el muro del frente que amplía la separación de la vivienda con la calle y acentúa la perspectiva de acceso.

“La preocupación central del proyecto –puntualiza la autora– fue conservar la intimidad visual respecto de los espacios comunes, al mismo tiempo que apreciar el paisaje natural. Poder ver sin ser visto, incorporando toda la dimensión del espacio abierto sin sentirse expuesto”.

La estructura se organiza en una cuadrícula de vigas invertidas que dejan el cielo raso de hormigón liso, para favorecer la continuidad espacial y la relación limpia con el exterior. Dentro de la trama, se suceden dos operaciones. Una, de sustracción de vacíos, para incorporar el patio y la perforación de galería; y otra, de adición de volúmenes que ocultan infraestructuras. “El hormigón –detalla Klotzman– que funciona como estructura y cerramiento a la vez, se combina con la nobleza del ladrillo visto. Así cumplimos con la demanda de un bajo costo de mantenimiento”.

En el mismo sentido de economía, sólo dos muros contienen todas las instalaciones sanitarias de la vivienda, disminuyendo recorridos y facilitando su mantenimiento. Sobre estos muros es donde se adosan los volúmenes que contienen la infraestructura sanitaria y de climatización artificial.

La autora explica que tomó la decisión de no cerrar todo el lote propio sobre el Este de la vivienda para incorporar la dimensión del espacio circundante y, de esta manera, suavizar la escala de lo construido, poner en valor la distancia y el llano caracterizadores del paisaje local.

Según la proyectista, los espacios internos “son una continuación de la simpleza que caracteriza el diseño exterior”. De hormigón visto, los cielo rasos están a 2,60 metros de altura, en forma coincidente con el borde inferior de las vigas invertidas. Los muros terminados en yeso están pintados en color blanco, en tanto que los pisos de porcelanato claro mantienen en la galería el mismo formato y color, pero con textura rugosa.

Todas las aberturas exteriores e interiores van de piso a techo, favoreciendo la continuidad espacial. Las exteriores son de aluminio color natural y de madera teka las interiores (esta madera se utiliza para la mayoría de los muebles hechos a medida). Por su parte, el tercer dormitorio tiene un cerramiento flexible sobre la circulación privada que permite abrirlo completamente e integrarlo a ésta para ampliar su superficie y usarlo como estar o sala de juegos. Las pocas divisiones interiores y la flexibilidad está en concordancia con su uso de carácter temporario.

Sobre el acceso, la iluminación embutida permite crear un hall natural en la noche al iluminar desde abajo el follaje de un árbol ubicado sobre el frente.

“Si nos ubicamos en un punto frente a la fachada principal podemos construir una continuidad virtual con la mirada y trazar una secuencia entre cinco paisajes”, explica la autora y establece la siguiente interpretación: uno de esos paisajes es el público que define la escala del espacio social, donde sobresale un monte de eucaliptus y nogales que aparecen como telón de fondo. Otro, más reducido, está acotado por la arquitectura del patio, donde las especies elegidas dan cuenta de las estaciones del año. Luego está el paisaje interior, un espacio de intimidad vinculado a una galería donde la sucesión de dibujos geométricos median con el último de estas cinco composiciones: el patio, un espacio privado más extenso.

La mirada de afuera hacia adentro se bloquea, mientras que desde adentro hacia afuera la conexión es permanente, incluso desde el contrafrente que se abre completamente al Norte. “Esta fachada principal contiene en su espesor de quebracho y en su potencia de hormigón, la sombra de los árboles, el brillo del sol, el vaivén del viento y del agua de lluvia descendiendo. Es una casa de llanura donde el orden de la estructura, la austeridad y nobleza de los materiales, la mesura de las proporciones y la suavidad de los gestos terminan de completar un todo”, afirma Klotzman.

La G493 también formó parte del catálogo de la Bienal Internacional de Arquitectura Argentina de Córdoba 2014, de la Bienal de Arquitectura de Quito y fue seleccionada para la segunda vuelta de los premios SCA-CPAU.

Proyecto: Casa G493
Arquitecta: Ana Lina Klotzman
Colaboradores: Arquitectos Pablo Makler y Gabriel Makler; Sebastián Vizzo.
Paisajismo: Loess.
Cálculo estructural:Ingeniero Luis Stecca.
Constructora: Mecsa.
Fecha de proyecto: 2010.
Fecha de ejecución:Noviembre 2010 / abril 2012.
Superficie del terreno: 1200 m2.
Superficie cubierta: 148,26 m2.
Superficie semicubierta: 78,10 m2.
Ubicación: Calle Los Nogales, Unidad 493, Kentucky Club de Campo, provincia de Santa Fe, Argentina

Fuente: arq.com.mx

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