Cómo dar el salto del ahorro a la inversión

fpsPor: Anaid Diaz

Comprar un auto, ir de viaje, pagarse un diplomado, independizarse, entre otras cosas, son metas que tienen los jóvenes cuando comienzan a recibir ingresos; hacer del ahorro un hábito es el primer paso para poder lograrlas y si después se deciden a invertir, las posibilidades de alcanzar las metas propuestas serán mayores y en menor tiempo.

En cuanto se comienza a recibir un ingreso, lo más importante es crear un cuadro de presupuesto a un año, en el cual se tengan claros todos los pagos fijos por hacer (tarjetas de crédito, rentas, planes telefónicos), tener una cantidad para gastos extras (diversión, emergencias, imprevistos, etcétera) y establecer un monto específico de ahorro, que deberá ser el mismo mensual o quincenalmente, para que así se haga un hábito y, cuando se tenga la cantidad deseada, poder invertirla en alguno de los productos financieros que existen. Es importante también tener clara la meta financiera, es decir, saber qué quiero y en cuánto tiempo lo quiero concretar.

Es común pensar que las inversiones sólo se hacen con grandes cantidades y por expertos accionistas, pero existe una gran cantidad de instrumentos financieros que ofrecen diversas opciones, de acuerdo con perfil del interesado.

Para poder definirlo es necesario acudir con un asesor (bancario o personal) que de acuerdo con la edad, los ingresos, la tolerancia al riesgo, las metas financieras, entre otras cosas, ayude a definir cuáles de los productos serían los más aptos para el inversionista principiante. “Junto con esos datos y los intereses personales, el asesor puede definir perfiles arriesgados (invirtiendo en títulos accionarios, que tienen más fluctuación), conservadores (se les recomienda invertir en bonos emitidos por el gobierno) o conservadores (puede invertir en la deuda que emiten las empresas)”, dice Daniel Gorinstein, asesor de negocios.

Es importante que si se busca comenzar a invertir, busque empaparse de temas y términos financieros; aunque los jóvenes los vean complicados, si se empiezan a informar y a leer, el lenguaje se les hará más fácil, sugiere Goristein.

José Antonio Díaz, especialista en finanzas personales, también considera conveniente que se comiencen a usar simuladores de inversión para familiarizarse con el tema, “es como un juego, en el que te dan 1 millón de pesos y tú puedes invertir”, menciona.

Los expertos recomiendan que para comenzar a invertir es necesario tener en cuenta algunos consejos:

  • En primer lugar, diversificar, es decir, no poner todo en un solo instrumento, es bueno separar el dinero e invertir en varios, para tener mayor seguridad y también mayores rendimientos al término del plazo.
  • Igualmente, es importante considerar que los rendimientos deben estar por arriba de la inflación, para tener una ganancia y no perder poder adquisitivo.
  • Por último, juegue con simuladores de inversión, disponibles de forma gratuita en las páginas web.

Aquí, algunos de los instrumentos para comenzar 
a invertir

Fondos de inversión: son instrumentos sencillos, a través de los cuales se juntan recursos de varios inversionistas para comprar activos que no podrían comprar de manera individual; pueden abrirse con desde 1,000 hasta 100,000 pesos, depende de la institución financiera; los hay a diversos plazos, es decir, no se puede disponer del dinero antes del plazo acordado y el rendimiento que ofrecen es poco.

Los más comunes son los de deuda (que invierten en papeles de deuda gubernamental, de gobiernos extranjeros o empresas) y los de renta variable (que pueden invertir en acciones que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores).

Cetes: son instrumentos que emite el gobierno federal y puede invertirse en ellos con desde 100 pesos, con vigencia desde uno, tres, seis meses o un año. La gran ventaja que ofrecen es la seguridad, ya que el que respalda la inversión es el propio gobierno y la tasa de interés se puede cobrar al final del periodo establecido.

Pagarés: mediante este instrumento, el usuario presta una cantidad al banco y la institución se compromete a devolverla en un periodo determinado con un rendimiento previamente establecido. Los montos pueden ir desde 1,000, hasta 10,000 pesos, y el rendimiento es desde 2.5%, según la institución.

Afores: además del ahorro obligatorio que se realiza, se pueden hacer aportaciones voluntarias a la cuenta individual de la afore, para aprovechar los rendimientos que ésta ofrece y que, de acuerdo con la institución, alcanzan hasta 12%, éste es un instrumento muy útil si se busca conseguir un ahorro para un fin específico a mediano o largo plazo, además de que es una excelente forma de aumentar la pensión recibida al momento de jubilarse.

Otra de las ventajas es que se puede aportar cualquier cantidad, además de elegir el plazo que más convenga para disponer del dinero.

Fuente: eleconomista.com.mx

Como gastar menos 
de lo que ganamos

ahorrarPor: Luis R. Arana Chacon

¿Considera que los últimos días de la quincena son los más difíciles? ¿Por más que se propone ahorrar e invertir no consigue hacerlo? ¿Tiene idea de en qué gasta su dinero y cuál sería la mejor forma de aprovecharlo? Si respondió sí a varias preguntas debería poner mayor atención a la forma en que hace uso de sus recursos; lo podría hacer siguiendo estos sencillos consejos:

Algunos consejos prácticos para mejorar nuestras finanzas personales:

1. Lleve un registro. Si no sabe en qué gasta su dinero, no podrá saber a cuánto ascienden sus gastos. Durante un mes anote TODO lo que gaste y en qué, desde las propinas, lavado de carro, comida fuera, el súper, el café, los cigarros, la gasolina. Es importante incluir además los gastos mensuales, como renta, luz, agua, Internet, teléfono y los pagos a las tarjetas de crédito (incluyendo los meses sin intereses). Al final, podrá darse cuenta exactamente de cuánto ingresa y cuánto gasta.

2. Realice una evaluación general. Si el resultado fue que gasta más de lo que gana, rápidamente podrá darse cuenta del monto excedente que NO tiene y que está gastando con dinero que no es suyo (tarjetas, créditos, etcétera), lo que a la larga podría perjudicarlo y endeudarlo más.

3. Genere una evaluación particular. Es importante analizar fríamente cada rubro de forma independiente, de esta manera podrá darse cuenta de cuáles son aquellos que lo hacen gastar un mayor porcentaje. Asígnele a cada uno una prioridad, empezando por los que no puede eliminar y dejando al final aquellos que no son relevantes ni importantes. Por último, determine aquellos gastos que son indispensables para usted, sin los cuales no pueda vivir, déjelos, todos los demás elimínelos de inmediato.

4. Establezca metas y objetivos alcanzables. Sabemos que quiere gastar menos, incluso ahorrar, digamos que esa es la meta general. Pero, ¿Cuánto menos? ¿Para qué? ¿Durante cuánto tiempo? La respuesta a estas preguntas determinará la estrategia a seguir.

Visualice sus metas y objetivos de ahorro en distintos horizontes. Largo plazo: pudiera ser establecer un fondo de ahorro para el retiro. Mediano plazo: podría enfocarse en pagar las deudas de tus tarjetas o liquidar algún crédito. Corto plazo: pudiera ser el viaje que hará en los siguientes meses.

Una vez que eliminó los gastos inútiles, analice cuánto puede reducir en algún otro gasto que no sea tan indispensable y si es así redúzcalo. Ahora que ya tiene claro el monto real para ahorrar, distribúyalo entre tus metas y objetivos, le sugiero empezar por aquellos gastos que tienen un interés financiero que incrementa su deuda, de esta manera, al terminar de pagarlo, tendrá un poco más para destinarlo al siguiente.

5. Tiene que evitar las tentaciones. Todos tenemos cosas que nos disparan el deseo de comprar y gastar. Es importante conocer muy bien cuáles son y tratar de evitarlas a toda costa. En un inicio puede ser difícil, pero con constancia y dedicación puede alcanzarlo. Recuerde siempre tener muy clara la meta y el objetivo final, de esta manera no se desviarás. Es un hecho que no podemos tener todo al mismo tiempo. Pero con planeación y determinación seguramente podemos tenerlo todo.

6. Gaste bien. Ésta es una parte importante a la hora de gastar menos. Cada peso que gastamos es un peso menos en nuestra bolsa, así que nos conviene invertir unos segundos más en pensar cómo y en qué gastamos; de esta forma tendremos la certeza de haber realizado un gasto bien hecho.

Fuente: eleconomista.com.mx