Aguinaldo y ahorro, la pareja perfecta

Sparschweine - GesellschaftSi está contando los días para recibir su aguinaldo e iniciar las compras de diciembre, mejor considere la opción de ver a futuro e invertirlo en su afore.

Hoy en día, un trabajador de 40 años deberá ahorrar 80% de su aguinaldo si desea retirarse con una jubilación aceptable.

De acuerdo con Alejandro Elizondo, director general de Principal Financial Group México, el gobierno crea programas de consumo como el Buen Fin, pero no hay incentivo para que las personas ahorren.

Se carece de educación para el ahorro, no hay difusión ni incentivos para ahorrar el aguinaldo; por el contrario, en épocas de fin de año se incentiva el gasto.

Según datos de una encuesta realizada en el 2012 por el portal TuTrabajo.com, 54% de las personas destina el aguinaldo para pagar deudas, 24% ahorra todo o una parte para imprevistos y uno de cada 10 lo utilizó para las fiestas de fin de año.

LA PAREJA PERFECTA

Ricardo Durán, director comercial de Principal Afore, destaca que las personas suelen preferir las ofertas y usar las tarjetas de crédito, lo que no genera un ahorro, sino una deuda.

Considera que para estas fechas el aguinaldo y la afore son la unión perfecta, ya que representa un buen modelo de inversión a largo plazo. Por ello, considera la importancia de generar el hábito del ahorro o de invertir; las afores son uno de los instrumentos más sencillos y que ofrecen atractivos rendimientos a largo plazo.

Invertir el aguinaldo en las afores es una excelente opción por rendimientos, diversificación y visión a largo plazo, es una manera de optimizar los beneficios fiscales y asegura una mejor tasa de remplazo para su retiro, asegura Ricardo Durán.

Alan Gómez, director comercial de Soluciones de Inversión, recomienda a las personas que siempre piensen en el futuro.

“A lo largo de la vida se tendrá etapas de acumulación en las que el ingreso variará, pero todos llegaremos a la etapa del retiro. Los secretos para un buen retiro no dependen solamente de su afore. Piense en el futuro, qué es lo que quiere tener, planee una estrategia inteligente de inversión, sea comprometido y disciplinado en el ahorro”, destacó.

Si quiere hacerse un buen regalo para estas fechas, en vez de gastar, puede darse el lujo de ahorrar y de invertir para su futuro.

Tips para planear su retiro

  • Tener una estrategia idónea para crear una fuente adicional de ingresos para el día de mañana.
  • Aprovechar beneficios fiscales que permitan el crecimiento de su inversión.
  • De conformidad con el art. 176 de la LISR, cada año puede aportar hasta 10% de su ingreso anual con un límite de cinco Salarios Mínimos.
  • Todas las aportaciones son deducibles.

Fuente: eleconomista.com.mx

Cómo dar el salto del ahorro a la inversión

fpsPor: Anaid Diaz

Comprar un auto, ir de viaje, pagarse un diplomado, independizarse, entre otras cosas, son metas que tienen los jóvenes cuando comienzan a recibir ingresos; hacer del ahorro un hábito es el primer paso para poder lograrlas y si después se deciden a invertir, las posibilidades de alcanzar las metas propuestas serán mayores y en menor tiempo.

En cuanto se comienza a recibir un ingreso, lo más importante es crear un cuadro de presupuesto a un año, en el cual se tengan claros todos los pagos fijos por hacer (tarjetas de crédito, rentas, planes telefónicos), tener una cantidad para gastos extras (diversión, emergencias, imprevistos, etcétera) y establecer un monto específico de ahorro, que deberá ser el mismo mensual o quincenalmente, para que así se haga un hábito y, cuando se tenga la cantidad deseada, poder invertirla en alguno de los productos financieros que existen. Es importante también tener clara la meta financiera, es decir, saber qué quiero y en cuánto tiempo lo quiero concretar.

Es común pensar que las inversiones sólo se hacen con grandes cantidades y por expertos accionistas, pero existe una gran cantidad de instrumentos financieros que ofrecen diversas opciones, de acuerdo con perfil del interesado.

Para poder definirlo es necesario acudir con un asesor (bancario o personal) que de acuerdo con la edad, los ingresos, la tolerancia al riesgo, las metas financieras, entre otras cosas, ayude a definir cuáles de los productos serían los más aptos para el inversionista principiante. “Junto con esos datos y los intereses personales, el asesor puede definir perfiles arriesgados (invirtiendo en títulos accionarios, que tienen más fluctuación), conservadores (se les recomienda invertir en bonos emitidos por el gobierno) o conservadores (puede invertir en la deuda que emiten las empresas)”, dice Daniel Gorinstein, asesor de negocios.

Es importante que si se busca comenzar a invertir, busque empaparse de temas y términos financieros; aunque los jóvenes los vean complicados, si se empiezan a informar y a leer, el lenguaje se les hará más fácil, sugiere Goristein.

José Antonio Díaz, especialista en finanzas personales, también considera conveniente que se comiencen a usar simuladores de inversión para familiarizarse con el tema, “es como un juego, en el que te dan 1 millón de pesos y tú puedes invertir”, menciona.

Los expertos recomiendan que para comenzar a invertir es necesario tener en cuenta algunos consejos:

  • En primer lugar, diversificar, es decir, no poner todo en un solo instrumento, es bueno separar el dinero e invertir en varios, para tener mayor seguridad y también mayores rendimientos al término del plazo.
  • Igualmente, es importante considerar que los rendimientos deben estar por arriba de la inflación, para tener una ganancia y no perder poder adquisitivo.
  • Por último, juegue con simuladores de inversión, disponibles de forma gratuita en las páginas web.

Aquí, algunos de los instrumentos para comenzar 
a invertir

Fondos de inversión: son instrumentos sencillos, a través de los cuales se juntan recursos de varios inversionistas para comprar activos que no podrían comprar de manera individual; pueden abrirse con desde 1,000 hasta 100,000 pesos, depende de la institución financiera; los hay a diversos plazos, es decir, no se puede disponer del dinero antes del plazo acordado y el rendimiento que ofrecen es poco.

Los más comunes son los de deuda (que invierten en papeles de deuda gubernamental, de gobiernos extranjeros o empresas) y los de renta variable (que pueden invertir en acciones que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores).

Cetes: son instrumentos que emite el gobierno federal y puede invertirse en ellos con desde 100 pesos, con vigencia desde uno, tres, seis meses o un año. La gran ventaja que ofrecen es la seguridad, ya que el que respalda la inversión es el propio gobierno y la tasa de interés se puede cobrar al final del periodo establecido.

Pagarés: mediante este instrumento, el usuario presta una cantidad al banco y la institución se compromete a devolverla en un periodo determinado con un rendimiento previamente establecido. Los montos pueden ir desde 1,000, hasta 10,000 pesos, y el rendimiento es desde 2.5%, según la institución.

Afores: además del ahorro obligatorio que se realiza, se pueden hacer aportaciones voluntarias a la cuenta individual de la afore, para aprovechar los rendimientos que ésta ofrece y que, de acuerdo con la institución, alcanzan hasta 12%, éste es un instrumento muy útil si se busca conseguir un ahorro para un fin específico a mediano o largo plazo, además de que es una excelente forma de aumentar la pensión recibida al momento de jubilarse.

Otra de las ventajas es que se puede aportar cualquier cantidad, además de elegir el plazo que más convenga para disponer del dinero.

Fuente: eleconomista.com.mx

Planes personales, opción para su retiro

Green-walls-energy-savings_002¿Cuál es principal pretexto que utiliza para no ahorrar para su retiro? Seguramente, que no tiene dinero o lo que gana apenas le alcanza para vivir el día a día. Pero piense por un momento: si hoy no le alcanza, cuando deje de ser una persona económicamente activa la situación será más compleja.

Moisés Pérez Peñaloza, director de Ahorro y Retiro Estratégico de Banco Invex, explica que la reforma fiscal redujo el tope de las deducciones personales; sin embargo, lo que no eliminó fue el hecho de que todos van a envejecer.

En la reforma fiscal, el gobierno federal redujo el monto de las deducciones personales; se podrán hacer de lo que resulte de calcular el mínimo entre 10% de sus ingresos totales y el equivalente a cuatro veces el Salario Mínimo General elevado al año del área geográfica donde vivan , en el caso del Distrito Federal es de 96,000 pesos.

Si su nuevo pretexto para no ahorrar es que ya no está el estímulo de las deducciones -entonces, ¿por qué ahorrar?-, de acuerdo con el especialista, ahora es cuando debe esforzarse más porque el factor de riesgo sigue ahí: los que tienen la fortuna de tener una cuenta de afore están ahorrando muy poco y sólo recibirán 35% de su último sueldo. Para los que no tienen una administradora, la situación es aún más apremiante.

Para Rodrigo Iñiguez Fernández, gerente comercial del área Privilegio Institucional de Old Mutual-Skandia, muchas personas ya no verán atractivo ahorrar, protegerse y deducir”; sin embargo, insiste en que el ahorro debe procurarse para que en un futuro no se dependa de nadie.

Y es que, de acuerdo con la Consejo Nacional de Población (Conapo), de cada 100 personas que hoy tienen 25 años, se estima que a la edad de 65 años, 61% dependerá de amigos, familiares y de caridad.

Hay dos soluciones para hacerle frente a este problema: o se vuelve un rico heredero o busca la forma de ahorrar, ahorrar y ahorrar.

UNA OPCIÓN A SU MEDIDA

Los planes personales de retiro (PPR) son cuentas especiales que tienen el objetivo de complementar el ahorro para el retiro o comenzar con éste.

Los bancos, casas de Bolsa, aseguradoras u operadoras de sociedades inversión son autorizados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para operarlos.

Sus principales 
características son:

Es una cuenta de inversión personal.
Permite realizar aportaciones deducibles en nuestra declaración anual.
Son inversiones exentas del impuesto que se paga en las inversiones tradicionales.
Puede ahorrar hasta 10% de los ingresos anuales de las personas físicas o hasta el tope que marca la ley por la zona geográfica fiscal de cada persona.
Es un vehículo de ahorro de largoplazo idóneo para el retiro laboral.
¿Cómo elegirlo?

Rodrigo Iñiguez Fernández explica que en el caso de Old Mutual-Skandia la compañía se caracteriza por tener planes flexibles que se adapten a las necesidades de sus clientes. Incluso, comenta, los asesores checan el nivel de endeudamiento para hacer un mejor presupuesto que genere la cantidad que deberá ahorrar.

Indica que ello se hace con el objetivo de que el cliente pueda hacer la aportación de manera regular, sin que ello afecte otros compromisos monetarios y también se busca que sea constante.

En el caso de esta firma, la aportación puede ser desde los 1,000 pesos mensuales para acceder a un plan personal de retiro.

Por su parte, Moisés Pérez asegura que la diferencia entre un plan u otro será la asesoría. Los agentes deberán de llevar de la mano por todo el proceso de inversión a los clientes y aún después de que se genere el contrato deberán estar pendientes de cualquier duda del inversionista.

En el caso de Invex y su plan de retiro personal, la asesoría se ha convertido en el pilar de la relación inversionista-banco.

En temas como éste siempre es necesario tener cerca a tu asesor, finaliza el especialista en ahorro para el retiro.

Fuente: eleconomista.com

¿Cómo se puede establecer el hábito del ahorro? (2ª parte)

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Por:  Joan Lanzagorta

En la primera parte (la semana pasada) hablamos de que para lograr ahorrar de manera exitosa tenemos que cambiar nuestra conducta de raíz, es decir, partir de nuestra propia escala de valores con el fin de encontrar aquello que más nos importa. De esta manera, tendremos objetivos concretos que nos darán una motivación para lograr establecer este hábito.

También hablamos del concepto de pagarnos primero a nosotros mismos; siendo que estamos ahorrando para algo que es muy importante para nosotros, entonces debe estar hasta arriba en nuestro presupuesto. El dinero que ganamos debe irse, en primer lugar, hacia ese objetivo y sólo después, a todos los demás gastos.
A continuación ofrecemos otros consejos que nos pueden ayudar:

1. Abrir una cuenta exclusiva para nuestros ahorros, con el fin de mantenerlos separados de la cuenta que utilizamos para manejar nuestros gastos. Puede ser una cuenta bancaria o una sociedad de inversión, pero en todo caso debemos buscar un rendimiento competitivo contra la inflación, ya que, nuestros ahorros perderían poder adquisitivo y valdrían menos con el tiempo.

2. Visualizar constantemente las metas que nos hayamos trazado. Como hemos comentado, los objetivos que uno se fija son la motivación más importante que tenemos para ahorrar.

3. Elaborar un presupuesto personal escribiendo nuestros ingresos netos disponibles (después de impuestos), nuestros gastos fijos (renta, teléfono, luz, etcétera) y variables (alimentación, transporte, ropa, diversiones, seguros). Esto nos ayudará a ver con claridad nuestra situación financiera personal y a identificar nuestro patrón de gasto. Seguramente, en algunos rubros estamos gastando demasiado y es importante determinar por qué.

No está mal gastar más que otras personas en determinadas cosas, si esas cosas nos interesan a nosotros. Lo que está mal es hacerlo de manera no consciente, sin control, de tal forma que nos impida alcanzar otras metas. Todo tiene que tener un equilibrio.

4. Llevar en la cartera la menor cantidad de efectivo que podamos. Si no vamos a comprar algo específico, planeado, tampoco llevemos tarjetas de crédito o débito. Así evitaremos hacer compras impulsivas o por antojo.

5. Tener una alcancía y depositar en ella toda la morralla que nos haya sobrado en el día (por lo menos las monedas de 10 pesos). Además de que es una forma muy práctica y sencilla de ahorrar, nos sorprenderemos gratamente de la cantidad de dinero que se puede juntar en poco tiempo.

6. De vez en cuando, podemos sacar un billete de 20 pesos o más de la cartera y guardarlo en un sobre especial para ello.

Seguramente no lo extrañaremos, ya que es dinero que de otra manera se nos iría en cosas sin importancia. Al final del mes, hay que depositar su contenido en la cuenta que abrimos para nuestros ahorros.

7. Llevar un estricto control de nuestros retiros en cajeros automáticos. Es mejor decidir cuánto dinero en efectivo necesitamos sacar por semana, y retirarlo sólo una vez. Debemos comprometernos a no hacer retiros adicionales.

8. Si en nuestra empresa ofrecen como prestación algún plan de ahorro, debemos inscribirnos en él y tratar de destinarle la mayor cantidad posible. Esto puede ser de gran ayuda, ya que generalmente el monto que elijamos nos es descontado por nómina, por lo que ya no contaremos de inicio con ese dinero. Además, en muchas ocasiones existen restricciones para realizar retiros, con lo cual evitaremos compras de impulso. Sin embargo, es importante verificar que ese plan nos pague intereses por arriba de la inflación, pues de lo contrario estaremos perdiendo dinero.

fuente: eleconomista.com.mx

¿Cómo se puede establecer el hábito del ahorro?

Sparschweine - Gesellschaft

Por:  Joan Lanzagorta

Todos hemos tratado alguna vez de ahorrar sin lograrlo. Siempre se cruza algo en el camino. Para muchos es tan complicado como intentar una dieta: casi imposible de seguir al pie de la letra. Al principio lo procuramos, pero tarde o temprano terminamos por romper las reglas que nosotros mismos aceptamos.

La razón por la cual se nos dificulta tanto ahorrar tiene que ver con los hábitos. El manejo de nuestro dinero es un hábito, como la alimentación: una conducta muy arraigada en el subconsciente que llevamos a cabo de forma automática.

Cambiar un hábito es una de las cosas más difíciles de este mundo. Esto sucede porque tendemos, de manera natural, a hacerlo de afuera hacia adentro. Es decir, tratamos de ir en contra de nuestra conducta arraigada a través de estrategias que terminan por fracasar.

Modificar un hábito requiere mucho más. Para hacerlo, necesitamos probar un nuevo enfoque que nos permita hacerlo de adentro hacia afuera. Es decir, tratar de modificar esa conducta de raíz.

¿Cómo podemos lograrlo?

A través de una introspección, con el fin de encontrar qué es lo que más nos importa en la vida. En el caso concreto del ahorro, eso significa: determinar nuestros sueños, esas metas y objetivos para los cuales queremos ahorrar. Si no tenemos razones para ahorrar en las que creamos profundamente, difícilmente podremos convencernos a nosotros mismos que tenemos que cambiar nuestra conducta. No tendríamos motivación alguna para ahorrar.

Primero lo primero

Como estamos ahorrando para aquello que más nos importa en la vida, tenemos que ponerlo en primer lugar dentro de nuestro plan financiero.

Un sistema de ahorro que se relaciona íntimamente con nuestras metas es el que se conoce como “pagarnos primero a nosotros mismos”. Este sistema permite ahorrar el dinero antes de gastarlo en otras cosas, lo cual nos facilita enormemente el camino hacia la consecución de nuestros objetivos.

Determinar cuánto

El proceso es muy sencillo. Cada mes tenemos una serie de facturas importantes que pagar: la renta o hipoteca, mantenimiento, gas, teléfono, luz, agua, etc. Todas estas cuentas, de alguna forma u otra, deben liquidarse puntualmente, ya que amparan parte de las necesidades básicas que tenemos.

Una vez que hemos determinado nuestras metas y objetivos, y las hemos cuantificado, podemos saber qué cantidad mensual debemos ahorrar para alcanzarlas.

El pago más importante

El secreto de este sistema radica en considerar esa cantidad mensual para ahorrar como una necesidad básica, la más importante de las facturas que tenemos que liquidar en el mes, y pagárnosla a nosotros mismos tan pronto como recibamos nuestro primer ingreso mensual.

Esto implica olvidarnos del esquema tradicional de presupuestar, que consistía en anotar por un lado nuestros ingresos, y por otro nuestros gastos. La diferencia entre ambos conceptos era lo que buscábamos – y no lográbamos – ahorrar. Ahora, al considerar el ahorro como un gasto, lograremos hacerlo.

Es cierto que al final la diferencia entre ingreso y gasto será menor, pero ese dinero sobrante será una recompensa a nuestros esfuerzo.

Fuente: eleconomista.com.mx

Ahorrar no es lo mismo que invertir

ahorrarPor: Fernando Gutiérrez

Todos estamos expuestos a sufrir imprevistos en cualquier etapa de la vida, lo ideal es contar con los recursos económicos para hacerles frente. Para ello, existen dos opciones: contar con un ahorro o generar una inversión.

¿Cuál es la diferencia?

Los especialistas señalan que ahorrar es guardar dinero para usarlo posteriormente, mientras que la inversión es la cantidad de dinero que no sólo se busca guardar, sino incrementar. Con una inversión, se pueden obtener rendimientos superiores a los que genera el ahorro, siempre y cuando se tenga con una institución financiera regulada por las autoridades.

Lo que sugieren los expertos:

PARA AHORRAR

¿Dónde?

Aunque existe la opción de esconder el dinero bajo el colchón, lo mejor es hacerlo con instituciones autorizadas por los organismos gubernamentales financieros.

Garantías

En caso de que una entidad regulada se declare en quiebra, el Instituto de Protección al Ahorro Bancario garantiza el dinero de los ahorradores.

Si se trata de un banco, la garantía es hasta por 400,000 Udis, aproximadamente, 1 millón 976,000 pesos. Si se trata de sociedades cooperativas o sociedades de financiamiento popular, la cifra es hasta por 25,000 Udis, alrededor de 1 millón 235,000 pesos.

PARA INVERTIR

¿Cómo elegir la mejor inversión?

En este rubro existen diferentes tipos de instrumentos y se puede obtener el mejor provecho si se tiene un buen asesoramiento. Los expertos recomiendan que para hacer una buena inversión, es necesario que ésta se adecue a tu perfil para que se determinen sus alcances y tus expectativas.

A los jóvenes les conviene realizar una inversión a largo plazo para disponer de un capital para su futuro o su retiro laboral. Para los adultos es más conveniente invertir en un instrumento que genere rendimientos a corto plazo para tener disponibilidad de dinero en menor tiempo.

Tips para ahorrar

  • Verifica que el ahorro se genere en instituciones reguladas.
  • Establece una meta de ahorro: cuánto deseas juntar y para qué.
  • Realiza depósitos buscando obtener al menos rendimientos iguales a la inflación.
  • Ahorrar no es sólo guardar, sino también no malgastar recursos del día a día.

Tips para invertir

  • Toma en cuenta la disponibilidad de recursos y el tiempo en que se pueden comprometer.
  • Conoce a detalle los instrumentos y mecanismos que piensas utilizar.
  • La premisa en la inversión es: a mayor rendimiento, mayor riesgo.

Fuente: metroscubicos.com

Nuevas tendencias para mejorar el ahorro

Sparschweine - GesellschaftPor: Raúl Martínez Solares

“Se dice que la motivación no dura mucho; pues tampoco el baño y es por eso que se recomienda hacerlo diario”. – Zig Ziglar, escritor estadounidense

Cuando se habla de ahorro en economías emergentes (o cualquier otro adjetivo técnico, ideológico o peyorativo con que se quieran calificar), existe una salida, no falsa, pero sí simplista: decir que la gente no ahorra porque no tiene recursos.

Evidentemente, existen sectores para los cuales su nivel de ingreso es el gran determinante que condiciona la orientación de su gasto, su nivel de vida y, consecuentemente, su posibilidad de canalizar recursos al ahorro; pero existen (por ejemplo en México) millones de personas que, con un ejercicio de racionalización de su gasto y mejores decisiones financieras, podrían estar, en mayor o menor medida, ahorrando.

Inclusive en ciertos sectores de ingreso reducido existe evidencia de casos concretos y experimentos –algunos de los cuales he mencionado en este espacio- de que con los vehículos adecuados y los motivadores correctos, es posible impulsar un cierto nivel de ahorro.

En particular destacan las llamadas clases medias en nuestro país, las que pese a que evidentemente vieron afectada su capacidad adquisitiva, de acuerdo con los indicadores disponibles publicados por el INEGI, han crecido como proporción de la población en la primera década del siglo XXI.

Aunque hay que mencionar que este dato no ha estado exento de cierta suspicacia, ya sea por quienes analizando otros datos llegan a conclusiones diferentes o por quienes sin analizar un solo dato ( con el solo alcance de su percepción personal) creen tener evidencia contraria.

En parte, estas diferencias de percepción se deben a que se sigue pensando en la clase media como aquella retratada por las viejas películas mexicanas, sin entender que los patrones de cambio demográfico y de urbanización que vivió México la transformaron radicalmente.

Pero con independencia de su tamaño relativo, la realidad es que los sectores medios, que pueden tener en el promedio una posibilidad de ahorro, no tienen esta práctica más que en una proporción reducida.

Por ello, a nivel internacional, se discuten cuáles son los aspectos que pueden propiciar un crecimiento de la proclividad de ahorro, más allá de los factores tradicionales previstos en la teoría económica clásica.Un primer elemento es que es fundamental identificar los disparadores de decisión de ahorro, los motivadores más profundos y conductuales que le den firmeza y solidez a la decisión. Las personas tomamos las decisiones y las acciones más firmes no por lo que se supone que es correcto actuar, sino por lo que individual y personalmente nos mueve.

Un segundo elemento es que se deben de buscar vehículos y esquemas de ahorro que sean de muy simple e inmediata concreción. El publicista Rory Sutherland afirma, por ejemplo, que la gente ahorraría más si en medio de nuestra casa tuviéramos un enorme botón rojo que al apretarlo nos quitara una cantidad de dinero fija y en automático la transfiriera a una cuenta de ahorro. El problemas es que hoy, para consumir, los incentivos permiten hacerlo de forma inmediata y casi inconsciente, mientras que para ahorrar se requiere un proceso más complejo.

Un tercer elemento es usar los momentos de racionalidad para tomar decisiones comprometidas, que nos amarren y eviten que nuestras acciones financieramente irracionales tomen todo el tiempo el control.

En estos temas, debe confluir la decisión personal con la capacidad del sistema financiero para crear vehículos que apoyen de manera efectiva a incrementar la proclividad de ahorro y a fortalecer así las finanzas de las familias en nuestro país.

*El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y Director General de Mexicana de Becas. Síguelo en Twitter: @martinezsolares

Fuente: http://www.eleconomista.com